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SEIS IMPRESCINDIBLES EN TU VIAJE A TÚNEZ

SEIS IMPRESCINDIBLES EN TU VIAJE A TÚNEZ

Ana Ballesteros

Túnez es un destino que despierta los cinco sentidos. Un país que, a medida que vas descubriendo su gastronomía, su historia, su gente y su tradición, sientes la necesidad de seguir conociendo, y siempre te deja con ganas de más. En esta lista he recogido seis paradas imprescindibles para un viaje lleno de experiencias en esta tierra de contrastes.

LA MEDINA. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es el centro de la ciudad de Túnez. Déjate envolver por sus densos olores, sus colores y su ritmo frenético y encuentra entre sus callejuelas y pasadizos la mejor marroquinería, lámparas, juegos de té, alfombras, especias, cerámica y todo tipo de productos artesanales. Además, desde la azotea de alguna de sus tiendas tendrás las mejores vistas de Túnez. Reserva una mañana para regatear, hacer compras, disfrutar de su ambiente y parar a comer en el restaurante Dar el Jeld, en el corazón de la Medina, donde degustarás la deliciosa gastronomía tunecina con sus mezzes, tajines y cuscús. Para alojarte en Túnez, el hotel Sheraton.



SIDI BOU SAID. A 15 km de la capital se alza Sidi Bou Said, un pueblecito con vistas infinitas al Mediterráneo que ha servido de inspiración a escritores y pintores. Perderse por sus calles de casas blancas y puertas azules es una obligación en este viaje, así como esperar el atardecer en el Café des Nattes disfrutando de un té de menta con piñones.







SAHARA. Adentrarse en el desierto tal vez sea uno de los momentos más mágicos del viaje. Es impresionante verse rodeado de dunas y de cielo. Nosotros nos adentramos en este paisaje dorado en vehículos 4x4 hasta llegar al Campamento Zmela, donde pasamos la noche. Vimos atardecer desde las dunas, los bereberes del desierto nos recibieron con música y probamos el pan ácimo que cocinan bajo la arena. Dormimos en jaimas, acompañados de mantas y de velas,  y nos sentimos pequeños rodeados del silencio y de la inmensidad del cielo estrellado. Parece poesía, pero hay que vivirlo, porque sin duda es una de las experiencias que más te atrapa. Además, es importante saber que la temperatura cambia, y el calor abrasador del día se convierte en grados bajo cero cuando se va el sol. A la mañana siguiente, nos dirigimos a Ksar Ghilane, donde alquilamos quads para surcar la arena hasta llegar a Tisavar, un fuerte romano del siglo II, y así descubrir una pequeñísima parte del Sahara de la forma más aventurera.







UN RECORRIDO POR LA HISTORIA. Túnez es como retroceder en el tiempo visitando las casas subterráneas de Matmata, la impresionante colección de mosaicos del Museo del Bardo o el coliseo de El Jem, que es el mayor anfiteatro romano de África. También es una visita imprescindible la del pueblo bereber de Chenini, con su impresionante mezquita que se alza entre sus calles rocosas (es recomendable hacer esta visita con un guía local).




TOZEUR. Llegar hasta la capital del sur de Túnez a través del lago salado de Chott el Djerid ya es toda una experiencia. Con un ambiente menos turístico, es hora de perderse por su laberinto de calles y su arquitectura de ladrillos, de empaparse de su cultura y su gente y de adquirir algunos de los productos típicos de la zona (dátiles, cestos, cerámica y otros productos artesanales). Su palmeral de 8.000 hectáreas es impresionante y, a las puertas del desierto, esta ciudad se utiliza como punto de partida para hacer un recorrido por los oasis de montaña, como el de Chebika. Como esta parada bien merece invertir al menos dos o tres días del viaje, te recomendamos alojarte en una de las cabañas del hotel Diar Abou Habibi, en medio del palmeral.




EL PARAÍSO DE DJERBA. También conocida como ‘la isla de las cien mezquitas’ por la cantidad de santuarios que alberga, Djerba es ese decorado paradisíaco con playas infinitas de agua turquesa en las que querrás perderte. Nos alojamos en el Radisson Blu Palace Resort & Thalasso, un impresionante hotel de lujo con playa privada, spa y una piscina de película. Pero esta isla tunecina no está en esta lista de imprescindibles solo por ser el lugar perfecto para descansar y tomar el sol, sino también por su historia y por las actividades que ofrece. Sus fondos marinos son impresionantes para los amantes del buceo, podrás pasear a caballo a orillas del mar o realizar esquí acuático y otros deportes al aire libre. Acércate también a la capital, Houmt Souk, a presenciar la subasta diaria de pescado, a pasear por la Medina o a adquirir la tradicional artesanía de barro en el puerto.







Información práctica:
- Vuelos desde Madrid (2 horas) y desde Barcelona (1 hora y media) con Tunisair.
- Todo lo que necesitas saber sobre Túnez en la web de Turismo de Túnez.
 

1 comentario

  • Marivi
    Marivi 08 Mayo, 2018

    Tendremos que ir para ver todos esos lugares tan bonitos

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