Gastronomía

CINCO CLAVES PARA SER UN CARNÍVORO FELIZ

CINCO CLAVES PARA SER UN CARNÍVORO FELIZ

Si estás a años luz de hacerte vegetariano y al mismo tiempo te preocupan las consecuencias que pueda tener el abuso de la carne en tu salud, ‘El carnívoro feliz’ se convertirá en tu libro de cabecera.

A. B.

¿Eres de los que salivan pensando en un buen chuletón o en un cordero asándose en un horno de leña? ¿Estás a años luz de hacerte vegetariano pero te preocupan las consecuencias de abusar de la carne? Si la respuesta a estas dos preguntas es un sí rotundo, sigue leyendo.

Lo primero que debes saber es que, obviamente, no eres el único. Las cifras reflejan que a la mayoría de los españoles les gusta la carne y la consumen de forma habitual, aunque no todo el mundo lo reconozca. Sin embargo, alertas sanitarias como las ‘vacas locas’ o la gripe aviar, o la creencia de que abusar de este producto puede provocar cáncer o un infarto, hacen que uno se plantee renunciar a su consumo. Pues bien, como todo en esta vida, la clave está en el equilibrio.

Sentar las bases para comer carne con salud es la razón de ser de ‘El carnívoro feliz’ (Editorial Arcopress). Sus autores, David Ruipérez y Carmen Cardoso, recopilan en sus páginas toda la evidencia científica sobre los efectos de la carne en la salud humana al mismo tiempo que proporcionan las pautas para seguir disfrutando de una barbacoa con amigos sin arrepentirse después. Y es que la elección de las piezas y el modo de cocinarlas es tan importante como la cantidad y el tipo de carne que debemos ingerir.

Y, si bien al final todo se resume en consumir un poco menos de carne, pero de mejor calidad, en Luxedo hemos querido adelantarte cinco de las pautas que encontrarás en el libro y que te harán disfrutar con salud de tu pasión carnívora. ​

1. Cocinar la carne a altas temperaturas, y más aún cuando está en contacto con el fuego, potencia la aparición de sustancias nocivas para el organismo. ​

2. La carne procesada, como los embutidos, debe limitarse a ocasiones especiales y no ser de consumo diario (aunque no es lo mismo hablar de la panceta que del jamón ibérico). ​

3. Una buena dieta carnívora puede incluir 500 gramos de carne roja a la semana. Si compruebas que en tu alimentación habitual sobrepasas esa cantidad, opta por la carne blanca, como pollo, pavo o conejo. De hecho, los especialistas aconsejan tomar carne como fuente de proteínas de origen animal solo una vez por semana como plato principal, y un par de veces más en menor cantidad. ​

4. Si un día te pasas con la carne, se recomienda al día siguiente una dieta rica en antioxidantes, como son los cítricos y las frutas acuosas, las hortalizas de hoja y los tomates. Y beber más de dos litros de agua. ​

5. Aunque incremente el precio de la cesta de la compra, la carne ecológica es más sabrosa y aporta una mayor cantidad de minerales y ácidos grasos poliinsaturados frente a los saturados y monoinsaturados.

Deja un comentario

Últimos artículos